El mapa ha sido desarrollado por el Instituto Vita Alere con el apoyo de Google.org; el Instituto también ofrece amplio material de prevención y posvención del suicidio, cursos y grupos de apoyo
Cambios bruscos de humor, aislamiento social, cambios en el apetito, problemas de sueño, pérdida de interés por actividades que antes eran placenteras, irritación constante, pensamientos negativos recurrentes, ideas de muerte o deseo de hacerse daño… Si usted experimenta la mayoría de estos síntomas, o conoce a alguien que lo haga, puede estar sufriendo y necesitar ayuda psicológica.
Identificar estos síntomas es el primer paso para buscar ayuda profesional. Pero también hay que encontrar un lugar donde acceder a esa ayuda. Con esta idea en mente, el Instituto Vita Alere ha desarrollado el Mapa de Salud Mental. La plataforma digital identifica servicios gratuitos de asesoramiento psicológico en todo Brasil, además de proporcionar información diversa sobre salud mental.
«Es muy fácil decir ‘busca ayuda’. Pero ¿dónde está esa ayuda? Sabemos que mucha gente recurre a Internet para hacerlo, pero la información disponible puede no ser la más precisa», afirma la psicóloga y fundadora del Instituto Vita Alere, Karen Scavacini.
En el mapa se pueden identificar desde clínicas de salud mental, unidades de atención primaria, CAPS, hospitales psiquiátricos hasta iniciativas del tercer sector y servicios escolares, entre otros. También hay una búsqueda especializada en temas relacionados con la diversidad, la tecnología, la mujer y los barrios marginales.
Asesoramiento psicológico gratuito
Según la psicóloga, el Mapa se creó inicialmente a partir de una tabla de 66.000 líneas de información, lo que lo convirtió en un servicio de utilidad pública. La investigación muestra, sin embargo, que los servicios gratuitos de asesoramiento siguen siendo insuficientes. Para aumentar este acceso, sostiene Karen, sería importante contar con más acciones comunitarias.
«Hay un proyecto llamado Vovós da Depressão (Abuelas de la Depresión) en el que un equipo especializado forma a abuelas de la periferia para que se conviertan en puntos de escucha en estos lugares. Aprenden a realizar una evaluación de riesgos y, cuando es necesario, derivan a la persona al servicio sanitario. Pero a menudo, la gente sólo necesita este espacio de escucha, este sentimiento de pertenencia, de ser vista», recuerda Karen.
«También es muy bueno para las abuelas. Se las reconoce, incluso en su experiencia vital. Y viven en la comunidad, no es el psicólogo el que viene de afuera y dice algo que quizá no tenga sentido para esa población», continúa.
Prevención y posvención del suicidio
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que en Brasil hay unos 12 millones de personas que sufren depresión y otros casi 18 millones ansiedad. Son varios los motivos que llevan al sufrimiento mental y, en última instancia, al suicidio: conflictos matrimoniales, pérdida de seres queridos, deudas, desempleo, acoso escolar, no poder asumir libremente la propia orientación sexual y otros.
Por eso, dice Karen, son necesarias acciones de prevención que vayan más allá del acceso a un tratamiento adecuado. «De nada sirve derivar a alguien al psiquiatra si no puede mantener un trabajo o no tiene para comer. Del mismo modo, no tiene sentido aumentar el número de CAPS o psicólogos disponibles y liberar el acceso a los juegos en línea y a las armas. Así que el debate es siempre un poco más complejo, pero creo que hay que empezar por algún sitio».
Información y sensibilización
Además del Mapa de Salud Mental, el Instituto Vita Alere produce contenidos sobre el tema y organiza campañas y formación. En la web del instituto hay más de 30 folletos para descargar gratuitamente. Entre los más destacados hay documentos con directrices sobre cómo hablar con seguridad de la salud mental, especialmente cómo abordar el suicidio en los medios de comunicación.
También hay dos cursos en línea a disposición del público en general. El curso Bienestar Digital está dirigido a profesionales de la salud para abordar la vida digital de sus pacientes. Y Falar Ajuda, de apoyo a la salud mental de niños y jóvenes, está dirigido principalmente a educadores.
«Sabemos que los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, así que hicimos una investigación para entender cómo debemos comunicarnos con los chicos sobre salud mental, qué palabras debemos utilizar, los lugares donde buscan información, etc.», explica la psicóloga.
«También hicimos un curso para profesionales de la seguridad pública, firmado por el Ministerio de Justicia, en el que se inscribieron unas 6.000 personas, entre militares, policías, bomberos y otros funcionarios. Y trabajamos con el Cuerpo de Bomberos y el Metro, ambos de São Paulo, dando asesoramiento voluntario», dice Karen.
Salud mental de los jóvenes y redes sociales
El aumento del número de jóvenes que mueren por suicidio es un aviso de que algo no va bien. Para concientizar sobre este problema, el Instituto ha puesto en marcha una serie de campañas y folletos, como el libro electrónico «La salud mental entre jóvenes y adolescentes», elaborado en colaboración con Unicef, y el folleto «Prevención del suicidio en Internet».
La primera campaña dirigida a este público fue #euestou, en Facebook, con más de 45 millones de visualizaciones. «Fue una campaña que enganchó… nos dimos cuenta de que era posible hablar directamente a los jóvenes de un tema que nadie quería», dice la psicóloga. Desde entonces, el instituto ha tenido colaboraciones con Meta, Google, YouTube, TikTok y Discord.
Karen subraya que la relación que los jóvenes establecen con las redes sociales y la tecnología es diferente a la de los adultos, por lo que debe estar guiada por medidas que vayan más allá del control del tiempo frente a la pantalla. «Los jóvenes tienen que darse cuenta de si utilizan las redes de forma pasiva o activa, cómo se sienten después y qué contenidos consumen».
«Son de otra generación y acaban entrando en contacto con contenidos suicidas y formas de autolesión, porque estos contenidos están en la red. Pero creo que lo más delicado es el contenido subliminal del que no se dan cuenta. Violencia, racismo, exclusiones, comparaciones, pensar que la vida es perfecta, tener que postear, anuncios de juegos en línea y apuestas en general….. Este exceso es malo», advierte.
¿Quieres apoyar esta causa?
Visita el Mapa de Salud Mental y descubre otros proyectos de prevención y postvención del suicidio en la web del Instituto Vita Alere.