En el Día de la Mujer Negra Latinoamericana y Caribeña, Lupa do Bem destaca historias de resistencia y liderazgo de mujeres que construyen justicia y equidad en toda América Latina
Una mujer negra es la protagonista de «Um defeito de cor» (Un defecto de color), la obra principal de Ana Maria Gonçalves, inspirada en Luíza Mahín, una figura emblemática en la lucha por la abolición de la esclavitud en Brasil. Una mujer negra como su personaje, Gonçalves llegó al puesto más alto de la literatura nacional el pasado junio: convertirse en inmortal de la Academia Brasileña de Letras.
Primera persona de su género y raza en alcanzar esta posición en los 128 años de historia de la ABL, Gonçalves es otra que logra una hazaña sin precedentes. Como Mábel Lara y Glória Maria presentando los noticieros más importantes de televisión en sus países. Como Flávia Oliveira comentando sobre economía. Como Francia Márquez en la vicepresidencia de un país.
Son excepciones en una región donde las mujeres negras enfrentan múltiples formas de opresión: racismo estructural, desigualdad de género, violencia sistémica y exclusión social. Para superar estos desafíos, han surgido organizaciones lideradas por mujeres que, a través de la resistencia y la esperanza, construyen caminos hacia la dignidad, la justicia y la equidad.
En este Día de la Mujer Negra Latinoamericana y Caribeña, Lupa do Bem trae las historias de algunas de estas mujeres en diferentes países latinoamericanos. A través de ellas, se crean espacios de cuidado, educación, defensa, liderazgo y construcción de poder colectivo, en países donde son mayoría, como Brasil y Colombia, y en pequeñas comunidades, como las de Perú y México.
Asociación de Mujeres Afrocolombianas – Amafro – Colombia
La organización fue creada en el 1996 por tres amigas de comunidades negras del Pacífico que deseaban celebrar sus prácticas ancestrales mientras vivían en Cali, la tercera cidade del país y la principal de dicha región. La reafirmación de la identidad negra es el principal objetivo de su trabajo.
Entre las actividades están talleres de música, peinados y confección de ropas, seminarios, ferias de emprendimientos y culinarias. La intención es fomentar los negocios y la tradición negra en Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca, departamentos en donde vive la mayoría de las casi 4 millones de personas negras del país, según la Dirección Nacional de Estadísticas (Dane).
Su trabajo da más visibilidad a las comunidades ancestrales, una de las más afectadas por el conflicto armado colombiano, y de cuyo seno salió una de las mayores referencias de los últimos años –Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia y hoy la mujer negra más poderosa de América Latina y el Caribe.
Mujeres Sociopolíticas Mamá Tingó – República Dominicana
La asociación del país caribeño apoya a las mujeres negras en la recuperación de su identidad con actividades como enseñar a trenzar cabellos, coser ropas y bordados, reconectarse con sus cuerpos y su espiritualidad. También ofrecen guardería y recreación para sus crías y promueven eventos artísticos.
Las personas atendidas provienen, en buena parte, de barrios pobres y de los bateyes, los núcleos poblacionales creados en las cercanías de los ingenios de azúcar de países del Caribe insular, ocupados por personas negras inicialmente esclavizadas, y luego bajo contratos de trabajo precarios.
El grupo aún se destaca por su defensa de los derechos de las mujeres negras dominicanas e inmigrantes del vecino Haití, que sufren con la discriminación por parte del gobierno del país con quien divide la Isla Española.
Su nombre es una referencia a Florinda Soriano Muñoz, la Mamá Tingó, lideresa campesina asesinada en 1974 tras luchar contra el despojo de tierras de sus vecinos y responsable por conseguir tierras para más de 300 familias.
Centro de Desarrollo de la Mujer Negra Peruana (CEDEMUNEP) – Perú
Con más de 23 años de trayectoria, CEDEMUNEP ha sido un pilar en la defensa de los derechos de las mujeres afroperuanas. Su labor se enfoca en erradicar la discriminación racial y la pobreza que afectan históricamente a esta población, que representaba el 3,6% de todos los peruanos en el 2017, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). A través del empoderamiento comunitario, la formación en liderazgo y la incidencia política, han promovido la participación de las mujeres negras en la toma de decisiones y en la construcción de políticas públicas con enfoque étnico-racial y de género. Su trabajo se despliega en comunidades de la costa peruana, abordando temas clave como la educación étnica, la defensa de derechos, el desarrollo integral y la lucha contra el racismo estructural.
Mujeres Afromexicanas en Movimiento (MUAFRO) – México
MUAFRO nació en 2015 del encuentro de mujeres negras en un espacio de formación feminista. Desde entonces, se ha consolidado como una organización profundamente comprometida con la visibilización de las desigualdades que enfrentan las afromexicanas en Guerrero y Oaxaca, dos estados sureños que poseen las comunidades afro más representativas del país y que están entre los más pobres a nivel federal, según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
Ante la falta de avances sustanciales en el cumplimiento de los compromisos internacionales, MUAFRO ha desarrollado una agenda colectiva para transformar su realidad. Exigen políticas públicas que garanticen acceso equitativo a recursos, salud, justicia y participación política. Su lucha desafía los estereotipos raciales y de género en un país dónde sólo el 2% de la población se declara afro, y propone un México donde ser mujer negra no sea sinónimo de exclusión, sino de fuerza, dignidad y poder.
Mulheres Inspiradoras – Brasil
Mulheres Inspiradoras empezó en una escuela pública de Ceilandia, una de las ciudad satélites de las afueras de Brasilia, en el 2014. Su principal actividad es la lectura de libros escritos por mujeres, en su mayoría negras, lo que permite trabajar la educación desde una perspectiva étnica y feminista.
“La cultura patriarcal dice a las mujeres que ellas deben ser sexualmente deseables para tener validación social y considera la maternidad y el matrimonio como los únicos caminos para su desarrollo y realización personal. Quisiera decirle a las chicas que hay otros sitios que ocupar”, señala Gina Vieira, profesora e idealizadora de la iniciativa.
En más de 10 años de actividad, el proyecto ha crecido hacia otras escuelas de la capital brasileña y se ha convertido en una política pública. Hoy, también se desarrolla en escuelas del estado centrooccidental de Mato Grosso del Sur y en Mozambique. Gina también dicta charlas sobre el tema y estuvo en los últimos meses en el Festival LED, un evento anual de educación del Grupo Globo, la empresa de comunicación más grande de Brasil, en Río de Janeiro.
Además de su expansión, el proyecto fue galardonado con premios nacionales e internacionales, como el Premio Iberoamericano, el Premio Internacional de Derechos Humanos, el Premio Professores do Brasil y el Premio Construindo a Igualdade de Gênero.
Conoce el trabajo de la profesora Gina Vieira en Instagram.
Instituto da Mulher Negra Mãe Hilda Jitolu – Brasil
Mãe Hilda Jitolu es una personaje importante del movimiento negro brasileño. Nacida en el 1923 e hija de padres exclavizados, se mudó niña al Curuzu, en Salvador de Bahía, la metrópolis más negra de Brasil y Sudamérica, con un 83% de su población declarándose de dicha etnia, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Fue en este barrio pobre, hoy día uno los más violentos de la ciudad, que Mãe Hilda ha vivido hasta su muerte, a los 86 años de edad, en el 2009, y ha fundado el terreiro Acé Jitolu. Este espacio de culto y celebración del candomblé, una de las religiones de matriz africana de Brasil, fue el escenario de un extenso trabajo cultural que incluye la creación de Ilê Aiyê, el primer bloco afro del Carnaval de Bahía e inmortalizado con el cantautor Gilberto Gil.
Fue con el nombre de Mãe Hilda y su historia sobre sus hombros que su nieta, la periodista Valéria Lima, ha creado el Instituto da Mulher Negra. Su objetivo es preservar la memoria de las mujeres negras e impulsar la creación de ingresos para ellas. Bajo su nombre, ya se lanzó la biografía de Mãe Hilda, hoy en divulgación, y está en preparación otro libro sobre la historia de Ilê Aiyê.
Las actividades del instituto abarcan también talleres para coser ropas de axé, usadas en los rituales de las religiones de matriz africana, y las artesanías barafunda, una forma de bordados tradicionales. “Es así que las mujeres pueden generar ingresos, a través de esas capacitaciones profesionales”, explica Lima.
Para descubrir más sobre el Instituto, sigue su perfil en Instagram.





