Manos Amigues: un lugar donde la comunidad se convierte en sustento

Manos Amigues é um centro comunitário LGBTQ+ na Cidade do México que oferece refeições dignas, cuidado e apoio a populações vulneráveis.

En este centro comunitario encuentras una comida caliente, un espacio seguro y un recordatorio de que nadie debería pasar las fiestas solo

Por Mauricio Montes

Manos Amigues nació durante la pandemia, en un momento en que la vulnerabilidad se agravó en toda la Ciudad de México. Lo que comenzó como un simple esfuerzo de apoyo alimentario mediante la entrega de canastas de alimentos a las personas que más los necesitaban, pronto se convirtió en un compromiso a largo plazo: garantizar un acceso digno a los alimentos y construir un centro comunitario donde el cuidado, la solidaridad y la comunidad pudieran echar raíces. Con el tiempo, ese esfuerzo se convirtió en algo aún más grande. Hoy, Manos Amigues es considerado uno de los primeros centros comunitarios LGBTQ+ de la ciudad, un lugar donde se ofrece diariamente alimento físico, emocional y cultural.

De lunes a viernes, entre la 1:00 p.m. y las 4:00 p. m., el comedor sirve más de 200 comidas completas cada día a un costo simbólico de 11 pesos. Cada mes, la organización proporciona aproximadamente 5000 comidas completas y, desde julio de 2021, ha servido más de 200 000 platos calientes en un entorno seguro, acogedor y basado en la dignidad. Las personas que cruzan sus puertas representan el rico y complejo panorama de la ciudad:

  • Adultos mayores de 65 años (31 %)
  • Migrantes (23 %)
  • Personas sin hogar (18 %)
  • Personas con discapacidad (16 %)
  • Familias locales con niños (12 %)
  • Personas LGBTQ+ en todas las categorías (≈12 %)

El significado de la comunidad durante las fiestas

Manos Amigues es un espacio seguro dirigido por personas LGBTQ+ y abierto a todas las poblaciones que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Se reciben y distribuyen donaciones de ropa de forma gratuita, se acogen manifestaciones culturales y el centro comunitario sigue siendo un lugar donde todo el mundo puede respirar, descansar y ser visto sin ser juzgado. Esto es importante: significa que quienes ofrecen apoyo comprenden las realidades vividas por las personas que cruzan la puerta, y que cada plato que se sirve es también un acto de reconocimiento, visibilidad y experiencia compartida.

El final del año suele traer consigo expectativas de cercanía y celebración, pero para muchas personas LGBTQ+, las fiestas también pueden ser un momento de distancia, silencio o tensión emocional. Manos Amigues cobra especial importancia durante estas semanas: un lugar que recuerda a las personas que la pertenencia es real, que la celebración se puede reimaginar junto a la familia elegida y que nadie debería tener que afrontar estas fechas solo.

Lo que marca la diferencia no es solo la comida caliente, sino las conversaciones compartidas, los rostros familiares y los rituales de cuidado que llenan la sala. En este espacio, las fiestas no se miden por los regalos, sino por la certeza de que la comunidad es algo que construimos juntos.

Comunidad en acción

El corazón de Manos Amigues late gracias al esfuerzo colectivo: voluntarios que cocinan y organizan el apoyo alimentario, jornadas de salud que cuidan el cuerpo, bazares solidarios que distribuyen recursos y talleres donde las personas aprenden juntas cómo apoyarse mejor unas a otras. La comunidad es algo que se practica todos los días.

Además, en Manos Amigues, el arte es la columna vertebral de la vida comunitaria. Las exposiciones, las actuaciones, los ciclos de debate y las conversaciones se programan no para «incluir» temas LGBTQ+, sino para partir de ellos. Es una forma de decir: nuestras historias merecen ser vistas, compartidas y celebradas.

Retos y sueños

Uno de los mayores retos de Manos Amigues es garantizar una financiación estable y conseguir los ingredientes necesarios para sostener el comedor comunitario y mantener alimentos dignos todos los días. Preparar cientos de platos requiere el apoyo de la red de comedores comunitarios de la ciudad y la generosidad de donantes particulares. 

Y el sueño sigue creciendo: su mayor objetivo a largo plazo es abrir un refugio para personas mayores LGBTQ+, ofreciendo protección y dignidad a una población que a menudo se enfrenta a múltiples capas de vulnerabilidad.

Cómo ayudar

El trabajo de Manos Amigues se sostiene gracias a una red colectiva de donantes, voluntarios y aliados. Las contribuciones, ya sean económicas, en especie o en forma de tiempo, ayudan a garantizar que el comedor comunitario siga sirviendo comidas y que el centro comunitario siga siendo un refugio para quienes más lo necesitan.

Para obtener más información sobre su trabajo y cómo apoyarles, visite su sitio web.

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