Sargento Perifa y la reconstrucción del imaginario periférico en Recife (PE)

Fundado por dos estudiantes de periodismo, el colectivo promueve proyectos que revelan la vida cotidiana de la favela más allá de la violencia retratada en la prensa tradicional

De: Kauana Portugal – Lupa do Bem / Favela em Pauta

Crédito: Divulgación

En mayo de 2020, en plena pandemia mundial de la COVID-19, Gilberto Luiz y Martihene Oliveira pusieron en marcha la creación del Colectivo Sargento Perifa, una iniciativa dirigida a dar eco a la voz de las personas que viven en la periferia de Recife (PE).

La idea, que surgió durante una asignatura universitaria de periodismo, unió a los dos estudiantes negros en busca de hacer realidad un sueño: conectar a los residentes y activistas del Córrego do Sargento, situado en el barrio de Linha do Tiro, en la Zona Norte de la ciudad.

“Ya teníamos esta inquietud, sobre cómo la prensa retrata la favela, ensuciando la imagen de las comunidades con noticias sólo sobre violencia urbana y tráfico de drogas”, explica Gilberto Luiz, Gil, cofundador del proyecto.

Unidos por el deseo de mostrar el poder de la periferia, los sargentinos -como se llaman aquellos cuya pertenencia al Córrego do Sargento no es sólo geográfica, sino también afectiva- se han unido en el colectivo.

En la práctica, la comunicación horizontal promovida por “Seu Perifa“, elabora y pone en ejecución proyectos que reinventan la vida cotidiana de los residentes. Son acciones centradas en la salud, el incentivo al deporte, la educación y el combate a la inseguridad alimentaria, como el Sargento Atitude, puesto en acción durante la pandemia para mapear a las personas más vulnerables y promover la donación de canastas de alimentos.

Otro ejemplo es el “Cheios de Direitos“, una iniciativa que recorre las calles de la comunidad debatiendo los derechos fundamentales de los habitantes y respondiendo a sus dudas jurídicas.

Las campañas sanitarias también son frecuentes, como los programas culturales y las conferencias sobre diversos temas. En todos los casos, los ejecutores son los miembros de Sargento Perifa, en su mayoría jóvenes, de diferentes profesiones. Entre ellos hay periodistas, profesionales de educación física, administradores, líderes comunitarios, pedagogos, abogados y profesores: todos comprometidos en construir un nuevo imaginario sobre la periferia donde viven. Todo se divulga a través de las redes sociales del proyecto, además de una página web que centraliza toda la información.

La pertenencia y la identidad racial entre los “sargentinos”

Al poco de su fundación, en 2020, el Sargento Perifa realizó una especie de “censo” en la comunidad. Con la intención de comprender las principales dificultades que sufren los residentes, además de obtener datos sobre género y raza, los miembros del proyecto entrevistaron a 187 familias. Temas relacionados con la identidad racial, el género y la sexualidad señalaron la importancia de promover debates comprometidos con el combate contra la opresión.

“O Perifa también surgió por causa de las contradicciones que vivimos en el periodismo. Cuando hicimos el censo, por ejemplo, había gente que se había declarado verde. Así nos dimos cuenta de la necesidad de profundizar en este tema racial”, cuenta Gilberto, poniendo de evidencia cómo la cuestión de la negritud puede verse como un tabú, sobre todo cuando se transmite por los medios de comunicación, que insisten en retratar a las personas negras como amenazadoras.

A través de la ampliación del acceso a la cultura, se están construyendo nuevos imaginarios sobre lo que es ser negro en Córrego do Sargento. Además, las actividades relacionadas con el deporte y el ocio van construyendo un nuevo imaginario sobre lo que es vivir en el territorio, que no está sólo atravesado por la violencia, sino también por la creatividad, el orgullo y el talento. Al final de este año, Sargento ha buscado formar a comunicadores populares mediante talleres de escritura, grabación y edición de vídeo.

Principales dificultades y horizonte del proyecto

Actualmente, Sargento Perifa no cuenta con ningún apoyo público o financiación privada. Las acciones son realizadas por voluntarios que a menudo utilizan sus propios recursos. Para seguir resignificando la vida en la favela, Perifa necesita ayuda. Realice su donación a través del PIX 81 984335797 o del correo electrónico sargento.perifa@gmail.com.

Ropa, calzado, artículos de higiene personal y alimentos también son útiles y pueden entregarse en la sede del proyecto, que se encuentra en Rua Córrego do Sargento, número 10, Linha do Tiro. Esta sede, incluso, necesita ser reformada para ampliar los eventos. Con una donación, este sueño puede hacerse realidad.

Siga a @sargento_perifa en Instagram y conozca más del proyecto a través de la página web www.sargentoperifa.com.

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Educação comunitária

O Parque é Nosso transforma un antiguo espacio policial en un lugar de educación y convivencia en la Penha

Creado en 2015, el colectivo actúa en el Complexo da Penha con educación, deporte, cultura y acciones de fortalecimiento comunitario para niños, jóvenes, mujeres y personas mayores.
En el Morro da Caixa d’Água, en el Complexo da Penha, Zona Norte de Río de Janeiro, un espacio que en el pasado fue asociado al miedo y a la violencia, hoy recibe a niños para refuerzo escolar, jóvenes para actividades deportivas y mujeres y personas mayores para prácticas de cuidado y convivencia.
Ahí es donde funciona la sede de O Parque é Nosso, colectivo creado en 2015 que, durante diez años, desarrolló sus actividades de forma itinerante por el territorio. Hace aproximadamente un año, el proyecto consiguió una sede y pasó a ocupar un inmueble que antes albergó un Destacamento de Policiamento Ostensivo (DPO), una pequeña unidad policial responsable del patrullaje de la región.
Según los directores del colectivo, Rene Júnio y Suellen Martins, el lugar carga recuerdos dolorosos para los residentes, quienes relatan episodios de violencia en el período en que el espacio funcionaba como unidad policial. La propuesta ahora es resignificar ese pasado y transformar el espacio en un punto de educación comunitaria, cultura, deporte, medio ambiente e integración entre los residentes locales.
Esta transformación ocurre en un territorio marcado también por la violencia armada. El 28 de octubre de 2025, los complejos de la Penha y del Alemão fueron escenario de la Operación Contenção, considerada la acción policial más letal de la historia del estado de Río de Janeiro.
Para quienes viven en el lugar, sin embargo, la historia no termina cuando una operación acaba. Permanecen los niños, las familias, las escuelas, los trabajadores y los proyectos sociales, que siguen abriendo sus puertas y construyendo posibilidades en medio de las dificultades.
En una conversación con los responsables, la Coluna da Neuza conoció más sobre el trabajo desarrollado, los resultados alcanzados a lo largo de los años y los desafíos para mantener y ampliar las actividades.
Coluna da Neuza: Suellen, ¿quién es atendido actualmente por O Parque é Nosso y qué actividades se ofrecen?
Suellen: Atendemos a niños y jóvenes de 5 a 16 años y mujeres de hasta 70 años. Buscamos fortalecer el vínculo con el territorio y ampliar horizontes de formación y ciudadanía por medio de capoeira, fútbol, juegos lúdico afectivos, danza, ejercicio funcional y yoga para mujeres, refuerzo escolar, apoyo psicológico y club de lectura. También realizamos encuentros, charlas, paseos culturales, de ocio y ambientales.
Uno de nuestros objetivos es evitar que los niños normalicen el comercio ilegal de drogas. Queremos que se desarrollen, reconozcan sus talentos y puedan tomar buenas decisiones, y que los resultados se puedan percibir entre los participantes. Algunos niños que pasaron por las actividades deportivas desarrollaron habilidades en el fútbol y hoy juegan en otros clubes. Otros mejoraron el desempeño escolar, mientras que las mujeres relataron beneficios para la salud por medio de las actividades físicas.
Coluna da Neuza: Rene, ¿cuál es hoy la principal demanda del colectivo?
Rene: Nuestra mayor demanda este año está en el área educativa. Tenemos niños de 13 y 14 años con mucha dificultad para leer y escribir y decidimos concentrar nuestros esfuerzos en esa necesidad, principalmente después de la última operación que sucedió aquí, que tuvo un impacto muy fuerte sobre los jóvenes y sus familias.
Queremos que esos adolescentes sigan soñando y pensando en el futuro. Hoy atendemos a 20 niños directamente en el refuerzo escolar y queremos llegar a 100, pero necesitamos recursos para contratar profesores, ofrecer apoyo económico y garantizar alimentación. Un niño aprende mejor cuando tiene alimentación adecuada y condiciones para concentrarse en los estudios.
Nuestra lucha es evitar que jóvenes, sin perspectivas y con dificultades de aprendizaje, terminen tomando decisiones equivocadas.
Coluna da Neuza: Aun con la conquista de una sede, ¿qué dificultades enfrenta todavía el colectivo para mantener las actividades?
Rene: Todavía enfrentamos dificultades financieras. Necesitamos recursos para materiales escolares, deportivos y de limpieza, mantenimiento del espacio, regularización documental y apoyo a los profesionales y voluntarios.
Coluna da Neuza: ¿Cuáles son las necesidades más urgentes de la iniciativa?
Rene: Una de nuestras mayores necesidades es mantener a los voluntarios que actúan en los talleres. Nos gustaría poder ofrecer al menos un apoyo económico. También necesitamos mejorar la estructura del espacio para que los niños tengan más comodidad durante las actividades.
Ya tenemos entrenamientos funcionales para la tercera edad y yoga para las mujeres, además de rondas de conversación que ayudan a fortalecer esos grupos. Contar con más profesionales permitiría ampliar ese trabajo y atender mejor las necesidades de la comunidad.
Otra prioridad es ampliar la atención con psicólogos y profesionales que desarrollen actividades con las personas mayores. Después de la última incursión policial, percibimos cómo este episodio afectó a los niños, madres, padres y abuelos. Esas familias necesitan cuidado.
Coluna da Neuza: ¿Cuántas personas son atendidas actualmente?
Rene: Hoy atendemos a 197 personas, pero, a lo largo de la existencia del colectivo, ya alcanzamos cerca de 890 familias de tres comunidades del Complexo da Penha: los morros da Caixa d’Água, Sereno y da Paz. El impacto de una iniciativa social no siempre aparece de inmediato; muchas veces solo se vuelve visible mucho tiempo después.
Coluna da Neuza: ¿Qué resultado positivo has percibido en los beneficiarios a lo largo del tiempo?
Rene: Vemos niños que llegaron aquí con 5 o 6 años y hoy están en la universidad o siguiendo nuevos caminos. Algunos de esos jóvenes, incluso, volvieron como voluntarios; percibimos cambios en los hábitos y en la forma como niños, jóvenes, mujeres y personas mayores pasan a ver el futuro.
Creo que el mayor impacto es justamente ese, hacer que las personas vuelvan a soñar y a tener nuevas perspectivas de vida. La percepción también aparece entre las familias atendidas.
Coluna da Neuza: ¿Qué representó la conquista de la sede propia para el colectivo O Parque é Nosso?
Suellen: Nuestra mayor victoria es tener el espacio. Estar en una sede propia, sin pagar alquiler, es una conquista muy importante para nosotros, pero también queremos aumentar nuestros ingresos para ayudar a costear los gastos y lograr atender a más personas dentro de la favela. La cuestión financiera termina involucrando todas las áreas del proyecto.
Necesitamos recursos para el funcionamiento del trabajo, compra de materiales de limpieza, escolares y deportivos, para la regularización de los documentos como el CNPJ, que todavía no tenemos. Nuestro gran desafío es mantener la atención frente a la gran cantidad de personas que nos buscan.
Un espacio para construir otras historias
Donde un día hubo miedo, hoy los niños entran cargando pelotas, juguetes, libros y cuadernos. Las mujeres se encuentran para cuidar su cuerpo e intercambiar ideas entre sí; las personas mayores recuperan movimientos y retoman la convivencia; y jóvenes que llegaron pequeños vuelven adultos para ayudar a otros que están comenzando.
En un territorio constantemente recordado por las noticias de violencia, iniciativas como O Parque é Nosso ayudan a mostrar una parte del Complexo da Penha que no siempre llega al noticiero. Es la historia construida diariamente por quienes permanecen en el territorio, cuidan, educan, comparten conocimiento y crean caminos para que niños y jóvenes puedan imaginar otras posibilidades para el futuro.
Arthur, de 11 años, alumno de 6º grado, practica fútbol y capoeira en el proyecto y cuenta que las actividades tuvieron impacto en su rutina. “Estar aquí me ayuda a tener otras actividades y a no quedarme solo en el celular. También conocí más amigos y pasé a ocupar mejor mi tiempo. Desde que entré al proyecto, me volví más ágil, más despierto y aprendí a tener más disciplina.”
Ítalo Miguel, también de 11 años y alumno de 6º grado, participa en el proyecto hace cuatro años y dice que las clases de refuerzo escolar lo ayudaron en la escuela. “Hago capoeira, fútbol, refuerzo escolar y poesía. Percibo que me volví más ágil y disciplinado. También mejoré mis reflejos, y el refuerzo me ha ayudado bastante en la escuela, principalmente en la escritura.”
Para Bruna, de 24 años, madre de una de las niñas que participan en las actividades de fútbol, el proyecto también tiene un papel importante en la rutina de las familias. “El proyecto es muy importante porque ocupa el tiempo de los niños después de la escuela y evita que se queden sin actividad. También ayuda a alejarlos de situaciones e influencias negativas que forman parte de la realidad del lugar donde vivimos.”

Para más información, sigue y ponte en contacto con el colectivo en Instagram.
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La Coluna da Neuza forma parte de Lupa do Bem, proyecto de Responsabilidad Social Corporativa de la agencia de comunicación Sherlock Communications.

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