Una organización en Guatemala está transformando la vida de miles de mujeres a través del desarrollo integral, creando espacios seguros donde pueden reconstruir su bienestar emocional, fortalecer su autonomía y volver a empezar
Por: Lucia Ponce
Como mujeres, transitamos distintos caminos, pero hay algo que suele repetirse: en algún punto la sensación de estar perdidas aparece. En ese recorrido, muchas enfrentan experiencias que dejan huellas profundas como el dolor, la violencia, las pérdidas y que poco a poco pueden alejarlas de su esencia, de su propósito e incluso de la forma en que se ven a sí mismas.
En medio de ese proceso el desarrollo integral de la mujer deja de ser un concepto lejano y se vuelve una herramienta necesaria para recuperar el bienestar y resignificar la propia historia. Y aunque a veces parezca un camino solitario, no lo es: muchas mujeres están atravesando procesos similares, buscando, de distintas formas, volver a encontrarse.
Esa búsqueda fue también el punto de partida para Ligia Dávila. Desde su propio proceso de sanación marcado por un entorno familiar complejo y la necesidad de sanar emocionalmente, encontró algo más que respuestas personales: identificó una realidad compartida por muchas mujeres en Guatemala, la falta de espacios seguros donde reconstruir su identidad y bienestar.
La pregunta fue inevitable: ¿cuántas más estaban viviendo lo mismo?
En 2019 decidió dar el primer paso. Lo que comenzó como un acompañamiento cercano, casi íntimo, pronto creció hasta convertirse en ÚNICAS, una organización que hoy trabaja para impulsar el desarrollo integral de la mujer en Guatemala.
El impacto en la vida de muchas mujeres
El trabajo de ÚNICAS parte de una idea clara: impulsar el desarrollo integral de la mujer, especialmente en contextos vulnerables. desde una mirada completa. Su modelo 360° aborda tres dimensiones fundamentales: emocional, espiritual y práctica; entendiendo que el bienestar no puede construirse desde un solo frente.
Hoy, este enfoque es posible gracias a una red de 47 asociadas y 123 colaboradoras activas, que sostienen cada proceso y acompañan de cerca a quienes forman parte de la organización.
Este modelo toma forma a través de tres programas principales:
Cuidando al Cuidador
En hospitales, donde el desgaste emocional suele pasar desapercibido, este programa brinda acompañamiento directo a las familias a través de visitas y sesiones de cuidado integral. Desde 2023, se han realizado más de 100 visitas y entregado más de 700 kits. Además, más de 20 intervenciones han ofrecido apoyo emocional y actividades recreativas, junto con algo fundamental: insumos básicos como kits de higiene, juguetes y útiles escolares.
Familias ÚNICAS
Aquí el enfoque está en el futuro. A través de becas educativas y alimentarias para niñas, el programa busca romper ciclos de desigualdad, al tiempo que fortalece a las familias en el presente. Como parte de este acompañamiento, se implementa de forma gratuita el Diplomado Mujeres que Trascienden (DMT), dirigido a madres y tutoras de las niñas becadas. Este espacio busca impulsar cambios en su bienestar emocional, fortalecer la dinámica familiar y brindar esperanza a través de contenidos espirituales, bajo la premisa de que “una madre impactada positivamente es una familia transformada”.
Diplomado Mujeres que Trascienden (DMT)
Este diplomado representa, para muchas mujeres, un verdadero punto de inflexión. A lo largo de sus distintas fases, aborda temas como autoestima, salud emocional, relaciones interpersonales y educación financiera, integrando también herramientas prácticas como el manejo de presupuesto y la creación de modelos de negocio. Más que un proceso formativo, es una experiencia de transformación.
Está abierto a todas las mujeres que deseen participar, y forma parte esencial del camino de quienes se involucran como voluntarias, ya que el 100% de ellas lo cursa. Además, su estructura permite que sea replicado en empresas, organizaciones, escuelas y otras instituciones interesadas en el empoderamiento femenino.
El alcance de ÚNICAS sigue creciendo. Hasta ahora, más de 18,000 mujeres han participado en sus programas y espacios de acompañamiento. Cada año, alrededor de 1,000 mujeres se suman a talleres y procesos formativos enfocados en su desarrollo integral.
Pero más allá de las cifras, hay algo que define su impacto: la apuesta por procesos sostenibles. No se trata solo de acompañar un momento, sino de generar cambios duraderos a través de la formación, el acompañamiento y la comunidad.
Un proceso que puede cambiar vidas
Lo que comienza como un proceso personal rara vez se queda ahí.
Muchas de las mujeres que pasan por ÚNICAS experimentan cambios profundos en su autoestima, su bienestar emocional y la forma en que se perciben. Poco a poco, ese cambio también se refleja en cómo se relacionan con su entorno y en la seguridad con la que toman decisiones.
Para Emilia Valladares, quien forma parte de la organización desde 2019, el impacto ha sido claro:
“Mi experiencia en ÚNICAS ha sido extraordinaria, ha sido de bendición. He crecido de manera personal, espiritual y emocional”.
Pero su testimonio va más allá del crecimiento individual. En el camino, encontró algo igual de importante: una red.
“Encontré a maravillosas mujeres que me apoyaron… me hicieron sentir viva y empecé a seguir la marcha en el diplomado”.
Y es ahí donde el cambio se vuelve tangible. A medida que una mujer fortalece su confianza, también desarrolla habilidades como la comunicación, el liderazgo y la resiliencia. En muchos casos, esto se traduce en mayor autonomía, incluso en el ámbito económico.
“Me di cuenta de que yo, como mujer, valgo mucho… los sueños que estaban dormidos empezaron a renacer”, comparte Emilia.
Sin embargo, sostener y ampliar este impacto implica retos importantes. La sostenibilidad financiera sigue siendo clave para fortalecer y expandir los programas, consolidar su estructura operativa y aumentar su visibilidad para sumar nuevos aliados.
Actualmente, ÚNICAS opera de manera independiente, sin financiamiento gubernamental. Su trabajo se sostiene gracias a una red de mujeres donantes, al voluntariado profesional, a alianzas estratégicas y programas educativos propios. Este modelo no solo le permite mantener su enfoque, sino también garantizar que cada recurso llegue directamente a sus iniciativas.
Cómo sumarse a la causa
Detrás de cada historia de transformación hay una comunidad que la hace posible.
Quienes deseen involucrarse pueden hacerlo de distintas formas:
- Donaciones económicas, que se traducen en becas, kits de apoyo y programas de formación.
- Donaciones en especie, como artículos de higiene personal e insumos básicos para mujeres en contextos vulnerables.
- Voluntariado, participando en actividades en hospitales o apoyando iniciativas educativas.
Cada aporte suma. Cada esfuerzo permite que más mujeres encuentren herramientas para reconstruirse y seguir adelante.
Para obtener más información o apoyar la causa, visite el sitio web.
“En ÚNICAS no solo entregamos becas o asistencia; restauramos el corazón de la mujer para transformar el destino de una nación. Creemos que una mujer sana emocionalmente es el pilar de una familia próspera y una Guatemala productiva. Nuestra meta es que ninguna niña detenga su educación y ninguna madre enfrente una crisis en soledad.”
— Equipo ÚNICAS





