Un proyecto que transforma materiales reciclables en ropa y empleo en São Paulo

moda sustentável

La ONG Renaissance ofrece cursos de corte y confección y tiene a la moda sostenible como pilar principal

Fundada en 1914, en la ciudad de São Paulo, la ONG Renaissance tiene como propósito brindar oportunidades y desarrollar habilidades para los sectores menos favorecidos. De este modo, el proyecto familiar viene impactando la vida de 18 comunidades paulistas.

Así, la organización ofrece cursos de informática y gimnasia laboral, además de la donación de bolsones de alimentos y la realización de actividades en la Vila dos Idosos, un complejo residencial exclusivo para la tercera edad, en el barrio de Pari. Sin embargo, el eje central del proyecto es la moda.

Con sede en el Shopping Circuito de Compras, en el barrio de Brás, se dictan clases como corte, costura y moldería. “Las personas comienzan con una noción general de la parte teórica, de la sostenibilidad y de su importancia. Después, avanzamos en la etapa de personalización y patchwork, una técnica de costura que consiste en unir retazos de tela para formar una pieza mayor. Dejamos a los alumnos muy libres para ejercitar la creatividad”, explica Luciana Leite, coordinadora de la ONG.

Los cursos, en promedio, duran tres meses y reciben alrededor de 30 alumnos. Las nuevas cohortes se difunden en Instagram, pero, según Luciana, la difusión boca a boca es aún más fuerte. Para participar, es necesario tener al menos 18 años.

Al finalizar cada curso, se realiza un desfile. “Los alumnos son avisados al inicio de las clases para que comiencen a entender cómo organizar un desfile de principio a fin. Es muy gratificante para ellos ver cómo funciona”, cuenta Luciana.

En noviembre de 2024, la ONG fue invitada por la Unesco a participar del desfile de apertura de la Conferencia Nacional por los ODS, realizada en la Cámara Municipal de São Paulo. En esa ocasión, una de las piezas presentadas fue entregada como obsequio a Mia Mamede, Miss Brasil 2022, quien actúa como vocera de los ODS de la ONU y embajadora del Instituto ODS, y que además brindó un discurso durante el evento.

Foto: reproducción

Moda sostenible y generación de ingresos

Un estudio de la Fundación Ellen MacArthur revela que la industria de la moda ya liberó más de 1,2 billones de toneladas de gases tóxicos a la atmósfera. Además, una prenda de vestir se utiliza 36% menos veces antes de ser descartada, en comparación con comienzos de los años dos mil.

Por otro lado, una investigación de la fintech Koin indica que cerca de 87% de los brasileños prefieren comprar ropa de marcas que adoptan prácticas sostenibles. Entre los principales factores que influyen en esta elección se encuentran el tipo de tela 31,1%, el origen de los materiales 18,6%, el proceso de producción 12,4%, el apoyo a causas ambientales 11,2% y las prácticas de reciclaje y logística inversa 4,3%.

Conociendo esta tendencia del mercado y consciente del impacto del sector en el planeta, la ONG comenzó a ofrecer cursos orientados a la moda sostenible. “Estamos generando conciencia sobre la importancia del consumo circular, de reutilizar las prendas y transformarlas en nuevos productos hermosos. Además, buscamos mostrar que estas personas pueden desarrollar nuevas profesiones dentro de la moda circular”, explica.

Luciana destaca que cualquier material puede transformarse en una prenda de vestir, como tapitas de botellas PET y diarios, que pueden dar origen a ropa increíble. “Es estimulante ver a los alumnos salir de lo preestablecido, porque les damos la base y ellos se van involucrando y creando”, afirma.

Explica que, al finalizar, muchos alumnos dejan empleos informales para trabajar con contrato formal, mientras que otros comienzan a emprender.

Foto: reproducción

Todavía con foco en la sostenibilidad, la ONG, en asociación con la Unesco, creó la Planta de Reciclaje. Sin embargo, la iniciativa aún no está en funcionamiento, ya que aguarda la asignación de un espacio adecuado por parte del municipio.

“Creo que este proyecto va a ayudar mucho a Brás, porque, lamentablemente, al final del día hay un gran descarte de telas y retazos y, cuando llueve, todo se tapa. La Planta ayudaría a retirar esos residuos, reutilizarlos y además generar empleo”, concluye Luciana.

Cómo ayudar

La ONG Renaissance acepta voluntarios y donaciones. Para saber más, se puede acceder al sitio web o contactarse a través de Instagram.

Compartilhe esse artigo
Facebook
LinkedIn
X
WhatsApp
Telegram
Threads
Educação comunitária

O Parque é Nosso transforma un antiguo espacio policial en un lugar de educación y convivencia en la Penha

Creado en 2015, el colectivo actúa en el Complexo da Penha con educación, deporte, cultura y acciones de fortalecimiento comunitario para niños, jóvenes, mujeres y personas mayores.
En el Morro da Caixa d’Água, en el Complexo da Penha, Zona Norte de Río de Janeiro, un espacio que en el pasado fue asociado al miedo y a la violencia, hoy recibe a niños para refuerzo escolar, jóvenes para actividades deportivas y mujeres y personas mayores para prácticas de cuidado y convivencia.
Ahí es donde funciona la sede de O Parque é Nosso, colectivo creado en 2015 que, durante diez años, desarrolló sus actividades de forma itinerante por el territorio. Hace aproximadamente un año, el proyecto consiguió una sede y pasó a ocupar un inmueble que antes albergó un Destacamento de Policiamento Ostensivo (DPO), una pequeña unidad policial responsable del patrullaje de la región.
Según los directores del colectivo, Rene Júnio y Suellen Martins, el lugar carga recuerdos dolorosos para los residentes, quienes relatan episodios de violencia en el período en que el espacio funcionaba como unidad policial. La propuesta ahora es resignificar ese pasado y transformar el espacio en un punto de educación comunitaria, cultura, deporte, medio ambiente e integración entre los residentes locales.
Esta transformación ocurre en un territorio marcado también por la violencia armada. El 28 de octubre de 2025, los complejos de la Penha y del Alemão fueron escenario de la Operación Contenção, considerada la acción policial más letal de la historia del estado de Río de Janeiro.
Para quienes viven en el lugar, sin embargo, la historia no termina cuando una operación acaba. Permanecen los niños, las familias, las escuelas, los trabajadores y los proyectos sociales, que siguen abriendo sus puertas y construyendo posibilidades en medio de las dificultades.
En una conversación con los responsables, la Coluna da Neuza conoció más sobre el trabajo desarrollado, los resultados alcanzados a lo largo de los años y los desafíos para mantener y ampliar las actividades.
Coluna da Neuza: Suellen, ¿quién es atendido actualmente por O Parque é Nosso y qué actividades se ofrecen?
Suellen: Atendemos a niños y jóvenes de 5 a 16 años y mujeres de hasta 70 años. Buscamos fortalecer el vínculo con el territorio y ampliar horizontes de formación y ciudadanía por medio de capoeira, fútbol, juegos lúdico afectivos, danza, ejercicio funcional y yoga para mujeres, refuerzo escolar, apoyo psicológico y club de lectura. También realizamos encuentros, charlas, paseos culturales, de ocio y ambientales.
Uno de nuestros objetivos es evitar que los niños normalicen el comercio ilegal de drogas. Queremos que se desarrollen, reconozcan sus talentos y puedan tomar buenas decisiones, y que los resultados se puedan percibir entre los participantes. Algunos niños que pasaron por las actividades deportivas desarrollaron habilidades en el fútbol y hoy juegan en otros clubes. Otros mejoraron el desempeño escolar, mientras que las mujeres relataron beneficios para la salud por medio de las actividades físicas.
Coluna da Neuza: Rene, ¿cuál es hoy la principal demanda del colectivo?
Rene: Nuestra mayor demanda este año está en el área educativa. Tenemos niños de 13 y 14 años con mucha dificultad para leer y escribir y decidimos concentrar nuestros esfuerzos en esa necesidad, principalmente después de la última operación que sucedió aquí, que tuvo un impacto muy fuerte sobre los jóvenes y sus familias.
Queremos que esos adolescentes sigan soñando y pensando en el futuro. Hoy atendemos a 20 niños directamente en el refuerzo escolar y queremos llegar a 100, pero necesitamos recursos para contratar profesores, ofrecer apoyo económico y garantizar alimentación. Un niño aprende mejor cuando tiene alimentación adecuada y condiciones para concentrarse en los estudios.
Nuestra lucha es evitar que jóvenes, sin perspectivas y con dificultades de aprendizaje, terminen tomando decisiones equivocadas.
Coluna da Neuza: Aun con la conquista de una sede, ¿qué dificultades enfrenta todavía el colectivo para mantener las actividades?
Rene: Todavía enfrentamos dificultades financieras. Necesitamos recursos para materiales escolares, deportivos y de limpieza, mantenimiento del espacio, regularización documental y apoyo a los profesionales y voluntarios.
Coluna da Neuza: ¿Cuáles son las necesidades más urgentes de la iniciativa?
Rene: Una de nuestras mayores necesidades es mantener a los voluntarios que actúan en los talleres. Nos gustaría poder ofrecer al menos un apoyo económico. También necesitamos mejorar la estructura del espacio para que los niños tengan más comodidad durante las actividades.
Ya tenemos entrenamientos funcionales para la tercera edad y yoga para las mujeres, además de rondas de conversación que ayudan a fortalecer esos grupos. Contar con más profesionales permitiría ampliar ese trabajo y atender mejor las necesidades de la comunidad.
Otra prioridad es ampliar la atención con psicólogos y profesionales que desarrollen actividades con las personas mayores. Después de la última incursión policial, percibimos cómo este episodio afectó a los niños, madres, padres y abuelos. Esas familias necesitan cuidado.
Coluna da Neuza: ¿Cuántas personas son atendidas actualmente?
Rene: Hoy atendemos a 197 personas, pero, a lo largo de la existencia del colectivo, ya alcanzamos cerca de 890 familias de tres comunidades del Complexo da Penha: los morros da Caixa d’Água, Sereno y da Paz. El impacto de una iniciativa social no siempre aparece de inmediato; muchas veces solo se vuelve visible mucho tiempo después.
Coluna da Neuza: ¿Qué resultado positivo has percibido en los beneficiarios a lo largo del tiempo?
Rene: Vemos niños que llegaron aquí con 5 o 6 años y hoy están en la universidad o siguiendo nuevos caminos. Algunos de esos jóvenes, incluso, volvieron como voluntarios; percibimos cambios en los hábitos y en la forma como niños, jóvenes, mujeres y personas mayores pasan a ver el futuro.
Creo que el mayor impacto es justamente ese, hacer que las personas vuelvan a soñar y a tener nuevas perspectivas de vida. La percepción también aparece entre las familias atendidas.
Coluna da Neuza: ¿Qué representó la conquista de la sede propia para el colectivo O Parque é Nosso?
Suellen: Nuestra mayor victoria es tener el espacio. Estar en una sede propia, sin pagar alquiler, es una conquista muy importante para nosotros, pero también queremos aumentar nuestros ingresos para ayudar a costear los gastos y lograr atender a más personas dentro de la favela. La cuestión financiera termina involucrando todas las áreas del proyecto.
Necesitamos recursos para el funcionamiento del trabajo, compra de materiales de limpieza, escolares y deportivos, para la regularización de los documentos como el CNPJ, que todavía no tenemos. Nuestro gran desafío es mantener la atención frente a la gran cantidad de personas que nos buscan.
Un espacio para construir otras historias
Donde un día hubo miedo, hoy los niños entran cargando pelotas, juguetes, libros y cuadernos. Las mujeres se encuentran para cuidar su cuerpo e intercambiar ideas entre sí; las personas mayores recuperan movimientos y retoman la convivencia; y jóvenes que llegaron pequeños vuelven adultos para ayudar a otros que están comenzando.
En un territorio constantemente recordado por las noticias de violencia, iniciativas como O Parque é Nosso ayudan a mostrar una parte del Complexo da Penha que no siempre llega al noticiero. Es la historia construida diariamente por quienes permanecen en el territorio, cuidan, educan, comparten conocimiento y crean caminos para que niños y jóvenes puedan imaginar otras posibilidades para el futuro.
Arthur, de 11 años, alumno de 6º grado, practica fútbol y capoeira en el proyecto y cuenta que las actividades tuvieron impacto en su rutina. “Estar aquí me ayuda a tener otras actividades y a no quedarme solo en el celular. También conocí más amigos y pasé a ocupar mejor mi tiempo. Desde que entré al proyecto, me volví más ágil, más despierto y aprendí a tener más disciplina.”
Ítalo Miguel, también de 11 años y alumno de 6º grado, participa en el proyecto hace cuatro años y dice que las clases de refuerzo escolar lo ayudaron en la escuela. “Hago capoeira, fútbol, refuerzo escolar y poesía. Percibo que me volví más ágil y disciplinado. También mejoré mis reflejos, y el refuerzo me ha ayudado bastante en la escuela, principalmente en la escritura.”
Para Bruna, de 24 años, madre de una de las niñas que participan en las actividades de fútbol, el proyecto también tiene un papel importante en la rutina de las familias. “El proyecto es muy importante porque ocupa el tiempo de los niños después de la escuela y evita que se queden sin actividad. También ayuda a alejarlos de situaciones e influencias negativas que forman parte de la realidad del lugar donde vivimos.”

Para más información, sigue y ponte en contacto con el colectivo en Instagram.
Sigue a Lupa do Bem en Instagram, Facebook y LinkedIn.
La Coluna da Neuza forma parte de Lupa do Bem, proyecto de Responsabilidad Social Corporativa de la agencia de comunicación Sherlock Communications.

Read the article »