Creado a partir de partidos informales de fútbol, el colectivo reúne a personas trans, travestis y no binarias en torno al deporte, el cuidado colectivo y la ocupación de espacios públicos en Juiz de Fora (MG), fortaleciendo el fútbol para personas trans en la ciudad
Algunas historias comienzan de forma sencilla: una pelota, una cancha y las ganas de jugar. Así nació el colectivo Transtornados, en Juiz de Fora (MG). Lo que comenzó como un grupo de partidos informales entre personas trans terminó convirtiéndose en algo mucho más grande: un espacio de convivencia, cuidado colectivo y construcción de comunidad.
En esta ciudad de Minas Gerais, la movilización LGBTQIA+ ya tiene una historia consolidada, marcada por la actuación de colectivos, eventos culturales e iniciativas de defensa de derechos. Juiz de Fora alberga organizaciones tradicionales del movimiento, además de eventos como el Rainbow Fest y la Marcha del Orgullo, que, a lo largo de los años, han reunido a miles de personas en las calles.
Para entender al Transtornados, conversé con Gabriel Del’Duca, hombre trans de 28 años, ingeniero de software y presidente del colectivo. La conversación reveló no solo la historia de un grupo deportivo, sino también la de una red de apoyo que se fortalece semana tras semana. ¡Te contamos!
Fútbol para personas trans y los desafíos en los espacios públicos
“El Transtornados surgió como un grupo de partidos informales solo para personas trans. A partir de esa unión, fuimos percibiendo la necesidad de frecuentar lugares que fueran más seguros para nosotros”, contó Gabriel.
Al principio, los encuentros se realizaban en la cancha de la Plaza São Mateus. Pero la experiencia mostró rápidamente los límites que muchas personas trans todavía enfrentan al ocupar espacios públicos.
“Nuestros primeros partidos informales eran allí, pero comenzamos a sufrir algunas violencias por parte de quienes frecuentaban el lugar y de personas que pasaban por allí”, recuerda Gabriel. “Eso hizo crecer aún más la necesidad de organizarnos”.
La solución llegó con la búsqueda de otros espacios. El grupo comenzó a utilizar canchas privadas para continuar jugando. Pero surgió otro obstáculo: el dinero. “No todo el mundo podía contribuir económicamente”.
Fue entonces cuando surgió una alianza con la Secretaría de Deportes y Ocio de Juiz de Fora, que cedió una cancha polideportiva para los encuentros del grupo. A partir de entonces, el colectivo comenzó a consolidarse. También fue en ese momento cuando nació el nombre.
“Inventé el nombre como una broma. Existe esa idea de que las personas trans están ‘trastornadas’. Entonces transformamos eso en algo nuestro”.
La apropiación del término se convirtió en identidad. Pero Transtornados nunca fue solo fútbol.
En los encuentros semanales, el grupo también practica otras actividades deportivas y juegos populares. Pique-bandeira, quemado, vóleibol, balonmano e incluso pequeñas carreras improvisadas forman parte de la programación.
El objetivo es sencillo: mover el cuerpo y crear momentos de convivencia. “Todas nuestras actividades son para unirnos, jugar y divertirnos. No existe una intención de profesionalización. Es un momento de distensión y unión”, cuenta.
Para quienes participan, este espacio termina convirtiéndose en mucho más que una actividad deportiva. Karoline, mujer trans de 26 años, cuenta que llegó al grupo pensando únicamente en tener un momento de ocio.
“Al principio, pensé que era solo un equipo para jugar al fútbol y distraerme, pero, en la práctica, vi que es una familia unida, con un propósito: ser feliz”.
Según ella, esa felicidad puede aparecer de distintas formas. “A veces es jugando fútbol sala; otras, quemado o pique-bandeira. Transtornados es mucho más que un equipo; para mí, es una familia”.
Dentro y fuera de la cancha: redes de apoyo en el fútbol para personas trans
Con el tiempo, la iniciativa también comenzó a conectarse con otras organizaciones de la ciudad, entre ellas grupos de apoyo y entidades vinculadas a la defensa de los derechos de la población LGBTQIA+. Estas conexiones ayudaron a ampliar el alcance de las acciones del grupo.
“A partir del momento en que nuestros encuentros se consolidaron, fuimos creciendo cada vez más como colectivo”, cuenta Gabriel.
Hoy, el grupo mantiene un diálogo con diferentes organizaciones y participa en espacios institucionales de debate sobre políticas públicas. Gabriel, incluso, se desempeña como secretario del Consejo Municipal de Derechos de las Personas LGBT. Para él, la creación de esta red de apoyo es uno de los mayores logros. “Creamos una red fuerte y sólida. Siempre nos estamos apoyando”.
El impacto de esta convivencia aparece claramente en los testimonios de quienes participan. Jupiter, persona no binaria de 24 años, cuenta que “al principio, Transtornados fue una oportunidad para volver a practicar deporte y cuidar mi cuerpo, pero terminó convirtiéndose en algo mucho más grande. Con el tiempo, me di cuenta de que es mucho más que eso. El colectivo me mostró la potencia de vivir en comunidad”.
La convivencia con otras personas trans también tuvo un impacto directo en su proceso de autoconocimiento. “Tuve contacto con diferentes experiencias y eso ayudó en la construcción de mi identidad”.
Según Jupiter, el apoyo del colectivo tuvo efectos concretos en su vida. “A partir del apoyo de cada uno, pude acceder a derechos que antes parecían distantes, como la rectificación de mi nombre y la mastectomía”.
Entre los momentos más destacados de la historia del grupo, Gabriel señala el inicio de las actividades en febrero de 2023 y, aproximadamente un año después, cuando el grupo pasó a reconocerse oficialmente como colectivo. “En enero de 2024, sentimos que realmente estábamos consolidados”.
Otro hito importante fue la realización de la Copa PJF de Fútbol Trans, organizada con el apoyo de una enmienda parlamentaria de la exconcejala Thalia Sobral. El evento reunió a personas trans en torno al deporte y representó un momento simbólico de ocupación del espacio público. “La primera Copa fue un logro gigantesco para nosotros”, recuerda Gabriel.
A pesar de los logros, todavía existen desafíos importantes y el principal de ellos es financiero. “Para que un colectivo exista necesita fondos, porque incluso con la cancha cedida por el ayuntamiento, tenemos que hacernos cargo del mantenimiento”.
Actualmente, el grupo cuenta con algunos donantes ocasionales, pero los recursos siguen siendo muy limitados. A pesar de la gran dificultad para conseguir patrocinio, el colectivo continúa creciendo.
“Transtornados es un colectivo que me permite existir”
Para muchas personas participantes, lo que mantiene vivo al grupo es el sentimiento de pertenencia que ofrece. Pedro Braga, hombre trans de 26 años, dice que, antes de conocer Transtornados, creía que la experiencia trans era una experiencia solitaria, pero esa percepción cambió cuando encontró al colectivo.
“Es tanta gente diferente, todo el mundo junto, jugando al fútbol e interactuando. Parece sencillo, pero es muy especial. Para mí, Transtornados es un colectivo que me permite existir”.
Además de las actividades deportivas, el grupo también participa en la organización de la Marcha Trans anual de la ciudad. La iniciativa surgió a partir de la movilización de otro colectivo local y, actualmente, cuenta con el apoyo de diversas organizaciones.
“Astra fue quien dio el puntapié inicial y logró incluir la marcha en el calendario de la ciudad, y Transtornados ayuda en la organización”, explica Gabriel. Esta articulación demuestra cómo el grupo se convirtió en una parte activa del movimiento trans local. “La primera Copa fue un logro gigantesco para nosotros. Fue muy bonito ver a tantas personas trans reunidas, felices, practicando deporte y ocupando un espacio público”.
Para él, iniciativas como esta tienen aún más peso en momentos políticamente delicados. “En 2026, que es un año electoral, sabemos que vamos a ser muy atacados, y hacerlo nuevamente es aún más significativo”.
¿Te gustó la iniciativa? Descubre cómo participar y apoyar
Gabriel invita a todas las personas que quieran conocer el proyecto. “Invitamos a quienes apoyan nuestra lucha a que vengan para fortalecer nuestro colectivo y cualquier otro colectivo trans de Brasil”.
Los encuentros de Transtornados se realizan todos los domingos, de 14:00 a 16:00, en la cancha de la Secretaría de Deportes y Ocio de Juiz de Fora. La iniciativa, que promueve el fútbol para personas trans, se ha consolidado como un espacio de acogida y convivencia.
Dirección: Rua Custódio Tristão, n.º 11, Santa Terezinha, Juiz de Fora, Minas Gerais.
La elección del día no es casual. Los domingos, el transporte público en la ciudad es gratuito, lo que facilita la participación de quienes podrían tener dificultades para pagar el pasaje.
Si te gustó este proyecto y quieres ayudar, el colectivo también busca voluntarios dispuestos a colaborar en diferentes áreas. Apoyo en comunicación, difusión, tecnología de la información o desarrollo del sitio web son algunas de las formas de contribuir. Las ideas y los contactos también son bienvenidos.
Para más información, sigue a Transtornados en Instagram.
La Columna de Neuza forma parte de Lupa do Bem, proyecto de Responsabilidad Social Corporativa de la agencia de comunicación Sherlock Communications.





